Un día normal, menos el volver a escribir todo.
NorthGarage no le pide a su taller que cambie su forma de trabajar. Se hace cargo de las partes del día que nadie quiere: anotar, llevar el control, volver a escribirlo todo.
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Reciba el vehículo
Al recibirlo, escanee la placa o el VIN, tome fotos del estado, anote la queja en las palabras del cliente. El trabajo ya existe — con un registro limpio desde el primer minuto.
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Trabaje desde el tablero de autos activos
Cada auto del taller está en un solo tablero: en el elevador, esperando repuestos, listo para entregar. Sin arqueología de pizarra, sin «¿quién tiene las llaves del Civic?»
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Dicte notas mientras trabaja
«Cambié los dos brazos de suspensión delanteros, dos horas punto uno, los repuestos salieron en ciento cuarenta». Dicho una vez, capturado una vez — con las manos todavía sucias.
- 4
Revise antes de que se vuelva papeleo
Las notas habladas se convierten en un borrador estructurado: repuestos, mano de obra y totales en los campos correctos. Usted lo mira, corrige lo que haga falta y aprueba. Nada llega a un cliente por su cuenta.
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Mantenga el registro limpio
Fotos, notas, facturas e historial quedan adjuntos al vehículo. En la próxima visita, toda la historia está a un toque — para usted y para el cliente que pregunta.